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MANIFIESTO PARA LA DEFENSA DEL
EBRO ANTE LA INVASIÓN DEL MEJILLÓN CEBRA
El mejillón cebra (Dreissena
polymorpha) es un molusco bivalvo de aguas dulces y salobres
oriundo de la región pontocáspica (Mar Negro,
Mar Caspio, Mar de Aral, y los estuarios que en ellos desembocan).
Durante el terciario y cuaternario, este género se diferenció
en numerosas formas locales, endémicas de estas zonas
y en equilibrio ecológico, una de las cuales era el mejillón
cebra. Pero esta situación cambió con la navegación
en el siglo XIX, extendiendo al mejillón cebra a otras
zonas en las que no estaba en equilibrio ecológico y
convirtiéndolo en una especie invasora en países
como Gran Bretaña, Francia, Italia o Estados Unidos.
Dreissena polymorpha ha demostrado
ser una especie invasora tremendamente perjudicial en determinadas
condiciones (se encuentra dentro de las 100 especies más
dañinas del mundo según la UICN). Por un lado,
es un invasor perfecto, capaz de soportar cambios bruscos de
temperatura y salinidad y aguantar varios días fuera
del agua, con lo que puede colonizar otras aguas en forma de
adherencias en embarcaciones o equipos de pesca, como cebo o
viajando en las aguas de lastre de los grandes buques. Por otra
parte, su rápido crecimiento y ciclo biológico
le permiten expandirse con rapidez (en tan sólo 10 años
fue capaz de colonizar la mitad oriental de EEUU). Forma además
colonias de muy elevada densidad que tapizan el fondo de los
ríos.
Esa capacidad tiene graves consecuencias
económicas: obstrucción de cañerías,
de conducciones e infraestructuras, adherencias en cascos y
motores de embarcaciones, alteración de la fauna y de
las condiciones del agua, etc. Y todavía más graves
consecuencias ecológicas: disminuye el fitoplancton disuelto,
altera la composición de los fondos y aguas fluviales
y afecta en mayor o menor grado a las especies presentes en
los ríos. Destaca su efecto sobre los bivalvos autóctonos,
por una parte disminuyendo los nutrientes disponibles y por
otra fijándose sobre ellos y provocando su muerte por
asfixia o hundiéndolos en el fondo. Entre esos bivalvos
afectados se encuentra, en el caso del Ebro, una especie en
grave peligro de extinción: Margaritifera auricularia,
para la que el mejillón cebra podría significar
su desaparición.
Una vez introducida esta especie en
un ecosistema no es posible ya su erradicación, se trata
de una contaminación biológica irreversible del
medio natural. La prevención amparada en normas de estricto
cumplimiento, la sensibilización ambiental y la investigación
científica son hoy por hoy las únicas herramientas
de lucha contra la invasión del mejillón cebra
en la cuenca del Ebro, de lo contrario este grave problema se
extenderá a las aguas continentales de toda Península
Ibérica.
Por todo lo antedicho, y considerando
que la Península Ibérica se encontraba hasta la
fecha libre de esta especie invasora, la detección de
ejemplares de mejillón cebra en la cuenca del Ebro en
el verano de 2001 fue considerada por los expertos como una
gravísima amenaza para la cuenca del Ebro y, por extensión,
para toda la Península.
La gravedad del hecho motivó
la petición de medidas urgentes a los organismos competentes
(Confederación Hidrográfica del Ebro y las Comunidades
Autónomas afectadas: Diputación General de Aragón
y Generalitat de Catalunya) por parte de numerosos colectivos
científicos y conservacionistas. En la misma línea
ahondaba un informe del equipo de biólogos del Grup de
Natura Freixe de Flix (Tarragona) elaborado para la Dirección
General de Conservación de la Naturaleza del Ministerio
de Medio Ambiente durante el verano y el otoño de 2001
y entregado en diciembre de ese mismo año.
Considerando que en estos momentos ha
transcurrido más de un año desde la aparición
del mejillón cebra en el Ebro, se puede constatar varios
hechos:
- Las poblaciones de Dreissena
polymorpha han experimentado un crecimiento exponencial
de sus densidades, especialmente en el embalse de Riba
Roja de Ebro, y el tramo afectado aumenta con el paso
de los meses. También se han constatado efectos
como una mayor transparencia del agua, un aumento de
la vegetación subacuática en los tramos
afectados y una acumulación de materia orgánica
en descomposición en el lecho del río.
Los bivalvos autóctonos, en los tramos con mayores
densidades, presentan también numerosos ejemplares
de mejillón cebra adheridos. Por otra parte también
se han hecho notorios los efectos sobre infraestructuras
de captación de agua y centrales hidroeléctricas.
- La escasa y lenta actuación
de las administraciones competentes, que pone en evidencia
la ineficacia a la hora de poner en marcha el instrumento
más importante para luchar contra la invasión
del mejillón cebra: la prevención, llevada
a cabo con rigor y amparada en normas jurídicas
específica.
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Por tanto:
Las personas, entidades y colectivos
abajo firmantes, MANIFIESTAN sobre la base de los puntos anteriormente
expuestos, que la cuenca del Ebro (ya afectada) y otras cuencas
fluviales de la Península se encuentran, frente a la
invasión por mejillón cebra (Dreissena polymorpha),
ante una amenaza ecológica y socioeconómica de
primera magnitud, ante la que es necesario que los organismos
competentes tomen sin más dilación medidas urgentes
y efectivas.
Por ello, exigen, a través de
este MANIFIESTO, que la Confederación Hidrográfica
del Ebro en colaboración directa con las Comunidades
Autónomas afectadas, y con la participación de
todos los colectivos sociales interesados/afectados, pongan
en marcha lo antes posible las propuestas de actuación
(1) recomendadas en el informe "Localización y evaluación
de una nueva invasión biológica: el mejillón
cebra (Dreissena polymorpha) en el Ebro", de la
Dirección General de Conservación de la Naturaleza
del Ministerio de Medio Ambiente, así como otras medidas
(2) y actuaciones que recomienden los expertos en la materia
en función de la evolución de esta invasión
biológica. Teniendo en cuenta que esas medidas deben
de ir acompañadas de las necesarias dotaciones presupuestarias
y de personal, de manera que resulten verdaderamente eficaces.
(1) Propuestas de actuación del
citado informe:
- Prospección del embalse
de Mequinenza.
- Prospección del fondo
de los embalses de Flix y Riba Roja.
- Control de la circulación
de embarcaciones y limpieza de las embarcaciones presentes
en la zona infestada. Establecer una normativa al respecto.
- Monitoraje de la población
invasora, incluyendo aspectos reproductivos.
- Información a instalaciones
afectadas sobre métodos de control no agresivos
con el medio. Establecer una normativa.
- Información a los usuarios
en general (compromiso de informar periódicamente
sobre las acciones emprendidas contra el mejillón
cebra).
- Seguimiento de la afección
a moluscos autóctonos y limpieza manual.
- Control de las actividades
de pesca deportiva. Establecer una normativa.
- Gestión del río
que evite su proliferación en determinados puntos
(galachos y meandros) y la conexión con otras
cuencas fluviales.
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(2) Ejemplos de otras posibles
medidas recomendadas:
Una declaración oficial de especies invasoras a controlar.
Organización de una línea de investigación
especial para seguir el proceso de invasión y sus consecuencias
ecológicas y económicas.
Aprobación del plan de recuperación de Margaritifera
auricularia y elaboración de los planes de conservación
para el resto de bivalvos amenazados.
Entidades adheridas
al manifiesto
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